Sin veneno.
¿A quién voy a esperar,
si alrededor de mis muñecas
se abrazan con insultos pretendientes
versos de catorce inacabados?
Con ese olor a boceto atormentado:
folleto de paleto y boina al ras,
como sacada de quicio.
Aquí, al final de la estacada me verás,
escribiendo
el prólogo a la prórroga de ti
-de mi contigo-,
con bufanda al cuello y nada
de un pretérito almenado,
de molinos castellanos
y ríos Guadalquivir y gitanillas
que sumadas en total no llegan a catorce.
Me condeno a solas y te escribo, lo juro,
sin veneno razonable.
Hacía tanto tiempo que no escribía por aquí. Vaya...
Pablo

Somos diez, cien, mil... quién sabe. Lo importante es que somos más que dos. Como es un blog polifónico, al final de cada post se identificará el autor del texto ;-)








Honey dijo
No me ha podido gustar más...Pablo, re-Pablo...y mira que es dificil comentarte, es mejor paladearte. Se me fue la olla, es que es mu tarde.
Besitos.
3 Febrero 2007 | 02:22 AM