Tartamudos.
Las damas primero
y luego
el cigarro mudo y el humo en blanco y negro.
Después
la costilla de Adán,
tus promesas,
y el tren del pecado.
El color de tus ojos
es como el verde manzana.
Pero no sabes mirar…
¿Quedamos mañana?
No sé… Tú dirás.
A las once y brindamos el vino a tu salud.
El bar
y su barra de moda.
Porque siempre hay que jugarse la boca…
y el desliz de los labios.

Somos diez, cien, mil... quién sabe. Lo importante es que somos más que dos. Como es un blog polifónico, al final de cada post se identificará el autor del texto ;-)








MARIA DEL NORTE dijo
Triste sentir el del corazón que ama verdaderamente y no es correspondido.
8 Octubre 2006 | 08:05 PM