LA TERCERA PARTE
Hace unos años (bastantes), cuando Internet era un ente que populaba en los libros de ciencia-ficción, me pasó algo ,que ahora lo interpreto como un precedente de mi introducción en el mundo blog (dado el tamaño quizás debiéramos hablar del universo blog). Buscando entre las estanterías de libros de la biblioteca pública, me llamó la atención uno que sobresalía y parecía llevar algo dentro. Era una nota, quizás de una página y algo. Se me pudo pasar la idea de volver a meterla otra vez y seguir buscando, pero pasó y se fue. El desconocido o desconocida, hablaba de su vida, de lo que aquel libro había significado, en definitiva, planteaba una serie de reflexiones, muy bien escritas, me gustó. Por supuesto cogí el libro para leerlo. Como el tomo sobresalía, intuí que era de reciente colocación, era absurdo que el autor/a estuviera allí, pero jugué a ver quien podía ser: ¿Lo dejó aquel viejecillo que todos los días iba allí a leer el periódico?, ¿alguna de las muchachas que estaba estudiando?, había un montón de gente y cualquiera tenía tanta pinta de haber escrito aquello como de no haber cogido un boli en su vida, quien fuera, estuvo lo suficientemente astuto de no dar pistas sobre su físico.
“El guardián entre el centeno”, me encantó. De vez en cuando releía algo de aquel folio, si hubiera apuntado en el reverso un comentario, tendría entre mis manos un fósil de un post con todas sus piezas. Entregué el libro y cuando estaba colocado ,introduje de nuevo el papel, no iba ser mi menda quien rompiera el eslabón. A lo largo de los meses mi curiosidad siempre se dirigía al libro de Salinger, unas veces estaba, otras no, pero en caso afirmativo ,el escrito permanecía allí, como obligado apéndice del libro, incluso alguien se envanlentonó y anotó algo, unos números emparejados con guiones, que supongo, eran las páginas que le habían llamado la atención. Creo recordar que a finales de año, la nota desapareció. Me imagino quien fue su verdugo: “Oiga, aquí dentro del libro, hay una página escrita, ¿Esto que hago con él?” ,alguien que no merecía leer a Salinger, cortó la cadena.
Es curioso esto de los blog, a lo mejor hablo por mi, pero todos/as hemos saltado a rescatar aquello que escribíamos y quedaba en diarios, carpetas, esas notas que nos hacían sobrellevar pesadas reuniones (¿Te veo anotando cosas David, te apetece aportar algo sobre lo que estamos hablando?), en fin, cosas que nunca le enseñábamos a nadie y que incluso guardábamos celosamente y estaba oculto en las catacumbas. Y resulta que, bajo ese colchón de anonimato que proporciona la cantidad ,ponemos al alcance aquello que no le contamos ni al de al lado, para que lo lea una virtual multitud.
Todo el mundo sabe nuestro secreto , pero no lo sabe nadie: encontramos personas que nos comprenden ,con las que nos identificamos, pero no las hemos visto nunca. En uno de esos periodos de desencuentro con mi padre en las que hablábamos mucho más que ahora que nos llevamos estupendamente, un día me dijo: “Hijo, tenemos tres partes: una que conocemos nosotros, una que conocen los demás y una que nos pasamos la vida los demás y nosotros tratando de averiguar”. Desarrollar una vida interior es también intentar ver la de los demás, esa parte que no conoce nada más que ella o él, y que pensar que existe en los otros, nos haría ser más condescendiente. Siempre pienso que también al final de el día, esa persona con la que vivo y la veo vivir, también escribe, refleja que lo pasado ha sido más duro, más divertido, le ha afectado más o menos de lo que aparentemente (los actores y actrices de su vida) percibimos. Supongo que esto de escribir blog, está más cerca de esa parte que conocemos nosotros y no conocen los demás, hemos dado un paso importante cada uno, quizás entre todos podamos ir desentrañando esa tercera parte desconocida.
Davichof

Somos diez, cien, mil... quién sabe. Lo importante es que somos más que dos. Como es un blog polifónico, al final de cada post se identificará el autor del texto ;-)








Vade retro dijo
Un placer encontrarte en la blogósfera.
Me pasaré por tu blog, ya que no te conozco más que de leerte en algún comentario en algunos de los blogs de quienes escriben aquí.
Me parece interesantísima tu conclusión.
Un saludo y bienvenid@.
1 Octubre 2006 | 05:06