Tengo unos amigos hiperactivos, que siempre están tramando nuevas formas de entretenimiento de lo más creativas. No les ha sido suficiente con un club de lectura, ni con fiestas Play-Back, ni con otro sin fin de actividades. La última iniciativa ha sido fundar un Club Postal. Hartos de recibir facturas y extractos bancarios en el buzón, propusieron la bonita idea de empezar a recibir postales de nuevo. La idea es tener una base de datos de direcciones y cumplir estas reglas que acompañaron a modo de instrucciones la iniciativa- y cito textualmente- :
- Lo que queremos es retomar la bonita costumbre de escribirnos para regalarnos unos ratillos agradables en forma de postal, algo sencillito pero que puede dar mucho que hablar.
- Lo primero que haremos será empezar con un experimento muy fácil: comenzaré enviando una postal con el inicio de una historia y quien la reciba continuará y enviará otra, así sucesivamente uno tras otro. La primera llevará el nº 1 , quien la reciba escribirá en una esquina nº 2 y así poniendo el número siguiente al recibido.
- Cuando decidamos parar, nos juntamos y leemos la historia. Juntaremos todas las postales para elegir la que mas nos haya gustado.
No hay reglas, ni turnos, iremos hablando para saber quien no ha recibido. - Sólo dos condiciones: numerar la postal para poder seguir la historia al final y contestar como máximo en una semana.
Como yo he tenido la suerte de recibir la primera postal se me ha ocurrido lanzar la historia también al mundo virtual, y luego comparar los resultados. Claro está que el mundo real resultará de lo más errático, puesto que cada participante solo tendrá información de las postales que haya recibido. En cualquier caso os animo a continuar el contenido de las postales número 1 y 2 que transcribo a continuación, y a ver si resucitamos un poco este Polifónico...
POSTAL 1
Ocurre algo muy curioso:
Acabo de nacer y no sé quien voy a ser. Si seré hombre o mujer, si joven o viejo.
No sé donde voy a vivir, ni a quien voy a tener a mi lado. No sé a quien voy a querer.
Por no saber, no sé ni siquiera si mi vida va a empezar y terminar aquí.
Por si acaso, pido un deseo:
...quiero ser de sol
y otro, el último
... y de mar.
POSTAL 2
Me llamo "Mira". Me encontró un poeta sin inspiración que paseaba y recogía conchas en una playa de la costa Amalfitana.
Llegando al último espigón que formaban dos rocas con forma de oso, vio un viejo cartel de madera en el que ponía "Mira!" y una flecha roja que señalaba hacia los restos de un viejo bote.
El poeta hizo caso de la indicación y miró.
Lo que vio pensó quera fruto de una larga caminata bajo el sol de mediodía de un 21 de junio.
Bajo el tejado que formaba el bote, siguiendo un caminito de conchas desde el espigón, un bebé regordete yacía mirando con los ojos muy abiertos la línea azul del horizonte.
Ese bebé era YO.
Animaos!
Un abrazo a todos!!
Srta Honeychurch

Somos diez, cien, mil... quién sabe. Lo importante es que somos más que dos. Como es un blog polifónico, al final de cada post se identificará el autor del texto ;-)







